Benditas las ciudades, los pueblos que han mantenido a lo largo de los tiempos la tradición del Carnaval.
Nacido en los más oscuros e intransigentes tiempos medievales, supongo que a su vez fueron una adaptación de algún ritual aún más antiguo. Probablemente recojan esa energia oculta de lo que aún en la oscuridad de la tierra, ya se presiente germinar.O sea, la vida. Quizás, pero no pretendo hacer un estudio antropologico y si una breve observación sobre los cambios que D. Carnaval viene sufriendo desde hace años.
Tiene el Carnaval de Alhama un algo extraño que sinceramente no puedo definir, pero que le hace singular y diferente. Una diferencia que seguramente es la que ha conseguido que se mantenga mientras tantos otros han desaparecido. A Luis "Ponche" le brillaban los ojos con infantil malicia cada vez que recordaba cada letra de sus "murgas", cada anecdota, cada carrera.A otros aún asusta su existencia y se diria que posiblemente algunas cosas "no pasen" en Alhama por temor a que el Carnaval las publique. ¿Juicio Social? ¿Poner en la Picota?. No se pero estaran de acuerdo conmigo en que a muchos vecinos les aterra la posibilidad de verse envueltos en alguna copla. Puede parecer infantil, pero yo sigo considerando que este es un tema que bien merece su estudio.
Pero lo bueno de todo esto es que no pasa nada. El milagro del humor más o menos ácido es que tras la burla callejera nada se trastoca ni modifica. Nadie pierde ni gana títulos. Nadie es mejor ni peor ante sus vecinos una vez traspasado el Domingo de Piñata. Entonces ¿en que se fundamenta ese temor a "salir en el Carnaval"?. Esta es seña inequivoca del Carnaval de Alhama.
Existen otras ciudades y pueblos donde sus paisanos, en cambio, se sienten no sólo halagados, sino que si no son publicados en sus carnavales, es como si perdieran identidad y relevancia.
Recientemente y con el triste "descubrimiento" por parte de los gobernantes del potencial turistico de los Carnavales, también esto corre el riesgo de diluirse y desaparecer entre "lo politicamente correcto"o lo que debe y no debe decirse o hacerse. Eso no es Carnaval.
No es casualidad que el Carnaval naciera y se expandiera precisamente en los terribles y oscuros años de las mayores represiones sociales. No es casual que ninguna tirania ,por dura que fuera, osara prohibir el triunfo (por sólo unos dias) de la contestación callejera, del "despelote", del cuerpo sobre la razón, de la carne sobre el espiritu. Toda olla a presión necesita una válvula de escape que impida una verdadera explosión descontrolada.
Es preciso el Carnaval. Es sano y terapeutico que por un dia el diablo quiera ser Dios y viceversa, la religiosa, prostituta. El rico, pobre y el cobarde valiente. Es magnifico que un trapo en la cara de voz al mudo y entre el "¿no me conoces?" se atreva a hacer y decir lo que calla durante todo el año.
En estos dias son varios los vecinos que se lamentan de censuras estúpidas en las letrillas de las murgas. Los que aún siendo muy jóvenes piensan y repiensan si pueden o no pueden escribir tal o cual cosa. ¿No es esto el principio del fin?. Si D. Carnaval se pone mordaza ¿para que seguir?.Si lo convertimos solo en un reclamo turistico, en otro bien consumible de amable apariencia ¿Cuando nos vamos a reir de nosotros mismos?